jueves, 24 de diciembre de 2015
Unos cuantos puntos sobre la estupidez en los conflictos interpersonales.
Creo que a todos nos han educado igual, nos han dicho que la violencia es mala, pero... dudo mucho que sea así, la violencia no es mala. Antes de que saltéis, nos han dicho que la violencia es mala, cuando lo que nos deberían haber enseñado es que el ataque es malo, ¿creéis que no hay diferencia?, pues voy a poner un ejemplo muy simple:
Dos niños están en el patio del colegio, dos niños pequeños de cuatro o cinco años, y uno decide molestar al otro, porque se aburre o simplemente para tocar las narices, cosa bastante común, y entonces se produce un conflicto interpersonal, aunque sean personas chiquititas, y empieza una escalada de violencia, primero se insultan, luego se encaran, luego se empujan y después, si uno de los dos no se retira, se lían a tortazos, y ahí entra la profesora, los separa y los castiga, o les echa una bronca, y uno de ellos no se la merece, se está defendiendo ante una agresión, pueril, pero una agresión.
Y además es contraproducente. Voy a contaros un secretito: hay gente que abusa de otra, siempre ha sido así, sigue siendo así, y seguirá siendo así, es biológico, aunque con los años se mitiga la forma más abierta, no desaparece precisamente.
Ahora, os pongo un ejemplo, bastante común también entre críos de mayor edad:
Uno llega e insulta a otro, el insultado pasa, al día siguiente le vuelve a insultar, el insultado pasa, tiempo después, decide ridiculizarlo delante de más gente, y sigue pasando, luego llega la violencia física, empujones y demás, y sigue pasando... hasta que llega el día en el que se le inflan los cojones y decide estamparle una silla al otro en la cabeza, y entonces es un salvaje, y eso es inaceptable socialmente.
Yo siempre he tenido cierta tendencia a las reacciones desmedidas, es un hecho, una de las veces que cambié de instituto tarde tres días en meterle una hostia con el casco de la moto a uno, dos días insultando, al tercero me puso la zancadilla, me levanté y se tragó el casco, y directo al despacho del jefe de estudios, porque eso es inaceptable, no puedes mostrar la violencia de forma abierta, ¡faltaría más! Eso sí, en todo el año no se le ocurrió ni mirarme mal, se buscó a otro al que tocar los huevos, y eso resulta que sí es aceptable socialmente, cosa que me parece absurda, delirante y vomitiva: puedes amargarle la existencia a una persona y no pasará nada, pero si levantas la mano ya sí pasa, aunque sea en defensa propia.
Para la psicología, resumiéndolo a su forma más básica, la violencia es la muestra de la ira de forma externa, mediante acciones de cualquier tipo: insultos, golpes... cualquier cosa que ayude a zanjar el conflicto a tu favor, y ahí está el punto, hay un conflicto que resolver y nadie se para a mirar las causas.
Lo ejemplifico de forma extrema, y ojo, no lo estoy defendiendo, es para apuntar unas cuantas cosas: a un tío le amargan la existencia en su oficina, sitio del que no puede irse así como así, necesita ganar dinero, y además pasa muchísimas horas allí. Llega al punto de la depresión por las constantes agresiones de alguien, y cuando lo sobrepasa decide que antes de morirse él, elimina la causa del problema: mata a los que le están amargando la existencia, y luego ya decidirá si se suicida, o si se entrega y explica porqué lo ha hecho.
Es una práctica relativamente poco habitual, porque antes de eso se produce un "click" en el cerebro en el que desprecias al resto por no hacer nada, los consideras culpables de la desgracia que te infligen otros por su inacción, y decides que ellos también van al "hoyo", y así se explican prácticamente todos los tiroteos de EEUU: a un chaval le amargan la existencia, nadie hace nada, no le dan medios para defenderse, coge un rifle y se acabó, impone "justicia".
¿Es justo? Bueno, depende del cristal con el que se mire, mucha gente termina suicidándose por eso, por acoso, o bullying como lo llaman ahora, así que... ¿por qué no llevarse contigo al que lo causa? Sí, desde el punto de una persona que no lo sufre no es normal, desde el punto de vista de ese agujero los números dicen que sí.
Ahora va el punto al que yo quiero ir, ¿de quién es la culpa?¿Del que coge el rifle? Sí, una parte sí, es el que aprieta el gatillo, pero no es el único culpable, ni mucho menos. La sociedad le ha educado para ser un cordero, y el cordero crece, se convierte en un carnero y embiste, embiste con muy mala hostia, y llegado a ese punto, no es que vaya a haber una escalada de violencia en la que se puede intervenir, es que va haber una explosión, y va a terminar mal.
Y claro, hay que explicar porqué alguien empieza la violencia, la coerción. Efectivamente, se llama así, coerción, utilizar la violencia de cualquier tipo para ganar algo, y si lo gana la conducta se ve reforzada, y volvemos al ejemplo de los dos críos.
Después de la pelea, ambos reciben el mismo trato, un castigo o una bronca, entonces, el que ha empezado ve como queda impune desde el punto de vista comparativo: ha empezado y le pasa lo mismo que al que no ha empezado, no tiene castigo por ser más agresivo, por utilizar la coerción para ganar lo que quiere, y su conducta se refuerza, mientras que el otro ve como su intento de defenderse está penado en comparación con el que ha empezado, así que de pequeño asimila que defenderse es malo, que sólo le ha servido para que el agresor se salga con la suya, y además terminar castigado, y eso termina, en muchos casos, como he dicho: o se deprimen, o se suicidan, o se llevan por delante a alguien.
¿Me da pena? Ninguna, todos hemos visto como amargaban a alguien en el colegio, y en el instituto, y conmigo lo intentaron y se les quitaron las ganas, un par de puñetazos y empotrarle el pupitre en el pecho a uno y se acabó la tontería, sin embargo, a otro pobretico le tiraban hasta diccionarios, o la mochila por la ventana, o tizazos... y no hacía nada, porque entonces los "conflictivos" le daban cuatro hostias, y el limitado poder de los profesores no servía de nada contra ellos, así que el pobre chaval estaba bien jodido, hasta que se cambió de colegio, y se convirtió en uno que le tocaba los cojones a otros, cosa bastante típica también.
¿Y por qué no me da pena? Porque no se la merecen, se lo han buscado, y realmente no es problema mío lo que les pase posteriormente.
Voy a poner un ejemplo, y no voy a dar sujetos: en un garito hay un payaso molestando, y decide molestar a uno, a vacilarle, el otro pasa, hasta que simplemente explota y le estrella una jarra de cerveza a medias en la cara al otro, y en el suelo le suelta unas cuantas patadas, y sigue sin darme pena la situación: has usado una conducta coercitiva y has terminado mal.
Además, la ira, o la rabia, suele manifestarse de una forma abierta antes del conflicto físico, el problema es cuando no es así.
Como pasa con la tristeza o la desesperación, hay gente que la soporta mejor que otra, o que es capaz de arrastrarla durante más tiempo, y un día estalla de forma salvaje, y suelen estar relacionadas, me explico, una persona con una gran cantidad de tristeza o desesperación acumulada se adormece sentimentalmente, deja de procesar el mundo tal como es y todo se le aturulla, todo se va enterrando y de golpe sale, así que sale de golpe, sin entender el porqué, y aparece de forma especialmente violenta, pero provocada por alguien, de hecho provocada por muchos, y sale contra el que colma el vaso.
Como pasa con muchas otras cosas, la sociedad ha intentado hacer desaparecer la violencia, pero es imposible, así que la limita a lo que considera "aceptable", a todo lo que no sea la violencia física, tal como pasa con la sensación de falsa seguridad, y crea algo muy peligroso.
Las personas tienen capacidad para la violencia de forma natural, es algo biológico, el ritmo cardíaco sube, se dispara la adrenalina, se tensan los músculos... y antes de que te des cuenta tu cuerpo ha hecho lo que considera necesario para sobrevivir: huye o golpea. Claro que la sociedad ha decidido que eso ha de desaparecer y tienes que huir, ¿pero y si no puedes?
A mi me robaron la cartera con un cuchillo de cocina contra el cuello, en mitad de la calle y a eso de las 12 de la mañana, me tocó a mi y es lo que hay, dinero de menos en mi cartera y mi cuello intacto, no me supone un trauma, nunca más me he cruzado al moro, y no daba lugar a huir, pero la situación se terminó, el problema es cuando no se termina.
La violencia aceptada en la oficina, en colegios, institutos, en la calle... es vergonzante, pero es aceptada, sin embargo zanjarla no. La sociedad acepta eso porque lo considera natural, hay gente que manda sobre otra, pero no es así, no es que manden, es que al otro no le dejan jugar sus cartas.
Volvemos a un ejemplo sobre mi, comprando en mercadona, estoy en la cola y un tío de 40 y pico años se pone delante con una bolsa de patatas y un par de cosas más, yo muevo el brazo, las tiro al suelo y ocupo mi sitio, el otro se me encara diciendo que porqué hago y la respuesta fue simple "la cola al fondo y hoy no estoy para que me toquen los cojones", y al fondo se fue, pretendió usar una violencia aceptada y se encontró con que no colaba, y eso es lo que hay que hacer: no dejarse pisar, ¿y si se llega a la violencia? Pues es la situación que han forzado, y desde el punto de vista psicológico es lo mejor para tu estabilidad emocional.
La psicología entiende que la violencia y la ira están intrínsecamente relacionadas, de hecho suele ser la ira la que desemboca en violencia, y la ira es como un globo, se va llenando y no pierde nada, vas acumulando ira por diferentes cosas, y conforme aumenta la presión, aumentan otros problemas, entre ellos la ansiedad, depresión... y condicionar comportamientos sociales hasta extremos acojonantes, y un día explota, y entonces la gente se echa las manos a la cabeza, uy que le han dado una paliza, lo han matado, ha montado en cólera... pues claro, hijos de puta, y es culpa vuestra, su ira se ha transformado en rabia.
Hay un trastorno mental que engloba ésto: el síndrome de stress postraumático. Por resumirlo grosso modo, es una reacción extrema a sucesos que el cerebro no es capaz de asimilar, provoca un "crack" muy doloroso donde, simplemente, desconecta. Es muy propio de veteranos de guerra, pero no exclusivo, de hecho no es el más peligroso, no suele ser para ellos algo de por vida, con ayuda se curan. El más peligroso es el "acumulativo", el cerebro va acumulando traumas, uno detrás de otro, hasta que desconecta, entra en un modo de supervivencia primitivo, tan primitivo que la mayoría de sentimientos desaparecen, técnicamente la persona está en depresión, normalmente grave, y reacciona de formas muy curiosas, el suicidio suele ser la más común, aun estando en un modo de supervivencia límite, hace algo que va en contra del instinto de supervivencia, acaba con su sufrimiento. Además, vive en tensión continua, estado de hipervigilancia, espera la agresión en cualquier momento, el ejemplo más claro en los veteranos es que al escuchar una explosión, de un globo, un petardo, una bolsa... entran en pánico. Según el tipo de trauma, cambia, una persona que haya sido víctima de un desastre natural, por ejemplo un terremoto, reaccionará ante pequeños temblores de forma desmedida... y una persona que haya sido víctima de abusos físicos responderá de esa forma, de forma iracunda y violenta, revive lo que ha pasado y responde.
La gente suele pensar que esas reacciones son propias de psicópatas, pero no, son gente completamente cuerda, en el sentido de que su mente está perfectamente, no sufren una condición, es una respuesta a un estímulo, y de hecho, los psicópatas no son propensos a la ira, si no a la agresividad, usan la coerción para conseguir lo que quieren y no sufren remordimientos. Y ese es otro de los problemas de la ira, no se puede sentir ira a la vez que tristeza, la tristeza sigue a la ira, o viceversa, y se entra en un círculo terrible, el que estalla se pregunta porqué es así, qué ha hecho, es autocrítico hasta el extremo, y lo es porque la sociedad, lejos de entender qué ha pasado, porque le importa una mierda, le culpabiliza.
¡Ejemplo deportivo! Yo he jugado al rugby, un deporte que incluye, intrínsecamente, un intercambio de golpes, y yo tengo la nariz rota, tabique y huesos propios, en mitad de un partido, ¿rencor e ira? Cero, ¿violencia? Sí, claro que hay violencia, quieres ganar y es necesaria, ¿es mala esa violencia? No, tienes procesado que esas personas no te desean mal, y que cuando termine el partido se acabó el problema, pero he escuchado mil veces que es un "deporte de salvajes", que eso de tirarse al suelo, lanzarse volando y chocar es más propio de cabras que de personas.
¡Já! Hipócritas.
Yo jugaba de flanker, y eso incluía repartir bastante leña, y llevármela yo, y no le he deseado mal a ninguno, no he hecho nada para hacerles daño, no era mi intención, y puedo presuponer que para ellos, en la mayoría de los casos era igual, tampoco he visto a muchos jugadores encararse siquiera, y mucho menos pelearse
¿Y el fútbol? Probablemente sea el deporte más sucio del mundo, de hecho entre las caiditas, patadas, codazos, meterse el dedo en el ojo, escupirse, encararse... pero no se tocan, entonces sí, si no se tocan pueden ser todo lo falsos y dañinos que puedan, ahí no pasa nada, y ese es el problema, esa "paz social" que tanto se defiende es una falsedad, y es muy dañina.
¿Entonces la solución es dejar correr la violencia? No, es aceptar que existe y es parte del ser humano, que no hay que educar para reprimir la ira, hay que educar para que se resuelva de forma pacífica, sin que llegue la sangre al río y, si no hay más remedio, limpiarla cuando llegue y entender porqué ha sido así en vez de declararla proscrita y condenarla, entender que a la agresividad, a la coerción, se responde con violencia cuando no queda más remedio y que reprimirla sólo sirve para que termine en una explosión incontrolable y mucho más dañina para la sociedad, y para los implicados, que cientos, o miles, de pequeños conflictos físicos, es mucho peor que una persona se suicide que si esas mismas personas se lían a tortazos y terminan con ojo hinchado.
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